El Pickleball es un deporte geométrico. La mayoría de los puntos de nivel intermedio no se ganan por golpear muy fuerte, sino porque uno de los dos equipos ha dejado un "hueco libre" en la pista por no moverse de forma coordinada.
Para jugar dobles correctamente, debes imaginar que hay una cuerda de 2 metros de largo atada a tu cintura y a la cintura de tu compañero. Si él se mueve, tú te mueves. Nunca podéis estar a más (ni a menos) de esos 2 metros de distancia.
El centro de la pista es el agujero negro del pickleball. El 70% de las bolas ganadoras pasan por el medio simplemente porque los dos compañeros se miran dudando quién debía darle. Hay una regla inquebrantable para esto:
En el Pickleball moderno, el jugador que tiene su golpe de derecha (Drive/Forehand) en el centro es quien tiene la prioridad para cubrir el medio.
Es muy común ver a un jugador clavado (acampado) en su esquina de la cocina mientras su compañero está corriendo de lado a lado devolviendo golpes. Si la bola está yendo al lado de tu compañero, tú no puedes quedarte en tu sitio. Debes deslizarte hacia el centro para apoyarlo y tapar el hueco diagonal que el rival intentará aprovechar.